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#ParadigmaTIC El Ser Humano en la transformación digital (Cap0104): El paradigma donde vivimos


Los ciclos de creación, impacto y adaptación fueron acortándose a lo largo del tiempo. Los cambios tecnológicos hoy son más rápidos y disruptivos. Los seres humanos no llegamos a adaptarnos tan rápido con relación a la innovación tecnológica. Mayor aún la tecnológica disruptiva.

Como referencia a los cambios producidos en tecnología y sistemas informáticos en la Cronología de la Creación, Impacto y Adaptación Tecnológica (Cap0103),  podrán observar la relación tiempos e innovaciones que fueron impactando a lo largo de la historia humana. Claramente no están todos los hitos tecnológicos, sino los más resonantes que nos hicieron sentido en particular los últimos 30 años. (En el link de la cronología también encontrarán un formulario para brindar su aporte de nuevos hitos históricos)

Hablar de creación nos conduce a pensar en paradigmas. El paradigma se asocia a un modelo, un patrón, una realidad. Esta realidad se compone de un conjunto de acuerdos y compromisos sobre los cuales se sustentan supuestos que permiten crear un marco conceptual que sirve para darle sentido y significado al mundo.

El término paradigma proviene de la palabra griega “paradeigma” que a su vez se divide en dos palabras “Pará” (juntos) y “deigma” (modelo), en general, etimológicamente significa “modelo” o “ejemplo”.

En general, la definición de paradigma se define como la forma de visualizar o interpretar múltiples conceptos, esquemas o modelos de comportamiento en todas las etapas de la humanidad en el campo psicológico y filosófico, influyendo en el desarrollo de diferentes sociedades y organizaciones, integrado e influenciado por razones económicas, intelectuales, tecnológicas, científicas, culturales, artísticas y religiosas a ser aplicadas pueden sufrir modificaciones o desarrollos según las situaciones para el beneficio de todos. Este concepto fue utilizado en teoría de la ciencia por primera vez por Lichtenberg (1742-1799).

A finales de los 60, el filósofo y científico Thomas Kuhn dio al paradigma su significado contemporáneo cuando lo adoptó para referirse al conjunto de prácticas que definen una disciplina científica durante un período particular de tiempo. La estructura de las revoluciones científicas define un paradigma de la siguiente manera:


  • Lo que debe observarse y analizarse
  • El tipo de preguntas que se supone que son formulaciones dentro del aprendizaje, para encontrar respuestas en relación con el objetivo;
  • Cómo estas preguntas deberían estructurarse para aprender en relación al saber
  • Cómo deben interpretarse los resultados de la investigación científica.


El paradigma es temporal y espacial, es decir, el paradigma que sostiene la mirada hacia el mundo ocurre en un determinado tiempo y contexto, para lo cual podrá verse alterado cuando ocurre un cambio de paradigma. Los paradigmas constituyen la base que sostiene el resto de las construcciones de significado, por lo cual modificar estos paradigmas implica un impacto en la mirada del todo, un cambio o transformación en la mirada del mundo.



Dentro del ecosistema del paradigma se construyen teorías que confirmándose sus afirmaciones se transformarán en leyes, solo en el caso de ser refutadas no participarán como opciones válidas dentro de este paradigma en particular.

La mirada del mundo se explica a través de las leyes que lo condicionan y lo regulan. Las leyes permiten relacionar los hechos y los sucesos entre ellos, explican hechos observados y permiten adelantarse a los sucesos.

En vistas al futuro, las leyes permiten predecir fenómenos. En vista al pasado, pueden comprender y explicar hechos sucedidos. Conocer las relaciones entre los hechos y las leyes que los vinculan, permiten producir o impedir que otros hechos y sucesos sean creados o evitados.

Los paradigmas nos brinda una base de comodidad que nos permite accionar a modo de explicación, predicción o retrodicción dentro de relaciones de un este sistema. Los sistemas es un conjunto de partes con sus relaciones. Este sistema nos da sentido para interpretar como es nuestra realidad. Si bien interactuamos con algunos elementos no nos olvidamos que estamos dentro de un todo. Y es dentro de este todo que el paradigma lo abraza y le hace sentido lo que ocurre dentro.

Sin darnos cuenta actuamos y experimentamos dentro del paradigma, como algo que no requiere una reflexión, sino que las tomamos como verdades o como elementos no cuestionables. El estar siendo nos ocurre en trasparencia en el hacer diario y cotidiano.

Por eso el paradigma nos limita como observamos el mundo. Asumimos de manera anticipada, sin saberlo, que las cosas son así, o que se resuelven de tal manera y no de otra. Frente a las circunstancias y problemas, buscamos dentro de este paradigma las maneras preestablecidas de cómo solucionarnos. No reflexionamos sobre otras posibilidades, sino las que en nuestra comodidad están como obvias.



Si nombramos “martillo” análogamente aparecerá en nuestras cabezas su relación con “clavo”. ¿Para qué utilizamos un martillo? Seguramente no lo podremos desprender de clavar clavos. No es un destornillador. No es una pinza. La historia del martillo no es como hoy la conocemos, su creación surgió dentro de ciertos conceptos de paradigmas. Su evolución hizo que el martillo esté compuesto de diferentes materiales, de goma, de metal, de madera, con punta, planos, con saca clavos, etc. Algún ser humano pudo ver más allá de lo que el paradigma condicionaba para darle más posibilidades de acción a ese martillo.

También pueden ocurrir algunos accidentes en el pensar dentro dentro del paradigma. En 1946, Percy Spencer, estaba realizando algunas pruebas con una nueva versión de tubos al vacío llamado magne2trón. Durante la experiencia descubrió que un chocolate que tenía en su bolsillo se había derretido. Sobre ese caso accidental, generó un espacio para la revisión. Probó luego en particular poner el chocolate cerca del tubo magnetrón. Luego semillas de maíz (popcorn), que luego experimentaron como la misma se cocía. Más tarde hizo la experiencia con un huevo de gallina, donde el experimento con el tubo generó una vibración y aumento de presión que terminó explotando en la cara de su ayudante. Mientras que Spencer generó un nuevo espacio disruptivo, originando lo que empezó con la cocción de chocolate, semillas y huevo, con la posibilidad de otros tipos de alimentos. Había inventado lo que iba a revolucionar la forma de cocinar y daría inicio a una industria millonaria en torno al horno microondas.

Otro accidente, que generó esperanzas en hombres y por qué no en mujeres, fue la viagra. Originalmente tuvo su inicio y creación para la hipertensión arterial y la angina de pecho. Esta investigación se realizaba en el Hospital de Morriston, Gales, frente a las pruebas en sí, se obtuvo como resultado que si bien tenía un leve efecto en la angina co-secundaba unos grandes efectos en la erección masculina. En 1996, se patenta y comercializa el producto de desde los laboratorios Pfizer, que fue el boom de ventas a partir de los años 1999 y 2001, originario en Estados Unidos y distribuido luego al resto del mundo. Uno de los inventos de elevación millonaria, también por accidente.



Otro fracaso exitoso más tecnológico fue Twitter. La creación del mismo no fue el sentido original de creación. La empresa Odeo estaba desarrollando un sistema de podcasting y radio por Internet. El proyecto era más que interesante hasta que Apple se adelantó y saltó al mercado con iTunes. La idea de Odeo impactaba y desaparecía frente a un grande del mercado. En el proceso de rediseño se crearon más de 50 productos derivados de la idea original, entre ellos el actual Twitter. Nació como una idea de interacción similar al email y SMS, pero distinta. Odeo no tenía oficinas propias, sus empleados trabajaban desde sus propias cass o lugares como café o algún lugar público donde podían obtener Internet. Tardó un tiempo en que Twitter se lanzara, y en los primeros meses no tuvo el impacto que se esperaba en cantidad de suscriptores y mensajes intercambiados. A tal punto que uno de los creadores Evan Henshaw-Plath, frente a los fracasos marcados en el último período decidió vender sus acciones y luego yéndose de la empresa, junto con su mujer, ambos. La venta se produjo por un poco más de 7 mil dólares. Al cierre del 2014, la empresa Twitter se valoraba por encima de los 11 mil millones de dólares. En el momento no fue un gran error quizás. Con el tiempo parecería que si.



Ahora si nombramos “teléfono” ¿Qué significado nos presenta la mente? En 1876, Alexander Graham Bell inventó el teléfono, dentro de un paradigma donde este elemento revolucionó su tiempo y espacio. Sin lugar a dudas no hubiera sido posible si previamente otras innovaciones no hubiera estado en presencia en el mismo contexto, como ser, el telégrafo, el electroimán y la electricidad. No por nada Bell era un especialista de foniatría. Sin avanzar con los beneficios que alcanzó la innovación producto de la creación del teléfono, generó con su evolución, niveles para generar nuevos pensamientos de paradigmas. El teléfono inicialmente estaba determinado por el nivel socioeconómico y dispuesto en determinados lugares. Para utilizar dicho servicio, cada persona se acercaba a adquirirlo. Asimismo dependía de una operadora en las centrales que obligadamente dependía de su intervención para que se logre la conexión entre las partes. Recién en 1988 Almon B. Strowger, más de 110 años después de su creación, un sistema de aparatos telefónicos y centrales automáticas permitieron las comunicaciones de manera automática entre dos personas. Los aparatos hasta ese momento requerían de un cableado cuanto la persona podía movilizarse alrededor del mismo. La invención de los teléfonos inalámbricos dio otro paso en esta evolución. Y no es casual que las evoluciones hayan tomado base de creaciones anteriores, que construían una nueva base para el pensar diferente dentro de un paradigma que iba acomodándose y adaptándose. Nuevas miradas del mundo. Nuevas necesidades se desafiaban a circunstancias dentro de un paradigma que para algunos impedía generar nuevas posibilidades, para otros era su eje motivador para hacer que las cosas sucedan.

Por el año 1973, Martín Cooper lleva a su creación el “teléfono móvil”, según sus palabras formula que la idea de su creación no nació de su mente, sino de una necesidad del mercado, del saber escuchar lo que las personas necesitaban. Desde la creación de Bell a la creación de Cooper, pasaron casi 100 años donde las personas necesitaban de un cable para poder comunicarse. Un paradigma no menor, hasta que alguien desafió a ese paradigma y se preguntó si pudiéramos fabricar un teléfono que se pudiera utilizar desde cualquier lugar, sin cables, entonces nos cambiaría la manera de comunicarnos. Si bien en 1973 se creó el primer dispositivo móvil, no fue hasta 1983 que la competencia, el soporte gubernamental y demás elementos del contexto tecnológico permitieron que recién en este año se vendiera el primer teléfono móvil. ¿Alguien se hubiera imaginado poder comunicarse con otra persona a través de un “ladrillo electrónico”? Las nuevas generaciones de telefonía móvil avanzó rompiendo paradigmas y generando conceptos entre otros como la convergencia entre las telecomunicaciones y lo computacional. Algunas miradas que acompañaron esta evolución convergente, la reducción del tamaño, mayores capacidades y funcionalidades, mayor velocidad y menores costos.

Entonces el paradigma nos determina en como observamos y accionamos en el mundo, en consecuencia nos permite crear nuevas tecnologías dentro del mismo paradigma. Si reflexionamos dentro de que paradigma nos encontramos, podemos desafiarlo. Si lo desafiamos podemos generar un cambio del mismo. Un cambio de paradigma, evolución o revolución…


#PARADIGMATIC

Son más de 100 artículos referidos a esta evolución de la transformación, espero que los puedas seguir leyendo todas las semanas... Síguelo con el hashtag #PARADIGMATIC.

"Un mundo dinámico y cambiante, donde lo constante es la transformación y nuestra decisión es ser o no ser protagonistas. La verdad que no es absoluta, requiere de la realidad y mirada de todos, siendo esto lo más parecido a la verdad democrática que hoy transitamos. El mundo digital y social es evolutivo, aunque en revolución, hay brechas que nos desafían, y es por eso es que estamos en un constante devenir. Compartimos, aprendemos, inspiramos… En el camino a la transformación exponencial…"

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